¿CÓMO CAMBIAR LAS EMOCIONES? EN EL TRIÁNGULO ESTÁ LA RESPUESTA

¿CÓMO CAMBIAR LAS EMOCIONES? EN EL TRIÁNGULO ESTÁ LA RESPUESTA

¿CÓMO CAMBIAR LAS EMOCIONES? EN EL TRIÁNGULO ESTÁ LA RESPUESTA

Cuando identificamos una emoción que nos incomoda: tristeza, angustia, frustración, envidia, etc., lo primero que se nos pasa por la cabeza es: “fuera de mi”, “no me quiero sentir así”, y con más o menos acierto solemos tratar de emplear estrategias para combatirlas.

Sin embargo modificar las emociones de forma directa es harto complicado y la forma más rápida de hacerlo es utilizando una vía indirecta a través de los registros psíquicos con los que se conecta, me explico.

La personalidad se configura como un triángulo. Cada uno de sus vértices representa una parte fundamental: una es la parte conductual (cómo nos comportamos),  otra es la emocional (cómo sentimos) y otra la cognitiva (cómo pensamos). Como cada una de ellas está conectada por su lado con los otros dos vértices, intervengamos por donde lo hagamos, los otros dos lados se van a ver afectados.

De forma que si lo que queremos es cambiar un sentimiento podemos actuar a través del comportamiento o por el lado del pensamiento.

Por ejemplo: una persona que está triste (sentimiento) es probable que deje de hacer cosas que antes le satisfacían, como salir con amigos, ir al cine, hacer deporte (vértice del comportamiento). Esa misma “deprivación” de actividades agradables a su vez, alimenta los sentimientos de tristeza y cuanto mayores son éstos, menos ganas encuentra la persona para relacionarse o hacer actividades lúdicas, generando así el llamado círculo vicioso que se retroalimenta.

Tratar de esperar a que el sentimiento cambie para empezar a reconstruir el comportamiento habitual, es una pretensión tan generalizada como errónea. A pesar de que, si se cambia el sentimiento se terminan modificando los comportamientos, el que aparezca este orden es más lento y costoso. Por eso, puesto que cambiar los hábitos (salir, relacionarse, hacer actividades) no es más que una cuestión de voluntad, es preferible comenzar por esa parte del triángulo, fácil, inmediata y efectiva, para llegar de forma indirecta a las emociones.

En resumen, el triángulo que explica la forma en la que interactúan nuestros procesos psicológicos sería:

Así como actúo me siento, así como me siento actúo.

Así como pienso me comporto, así como me comporto pienso.

Así como pienso me siento, así como pienso me siento.

Psicólogo en Cáceres. Terapia online y presencial. Aurora Gardeta.

 

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