Las señales físicas o emocionales

Las señales físicas o emocionales

El insomnio, la ansiedad, la pérdida de atención, pensamientos o preocupaciones repetitivas, la irritabilidad, la tristeza, la pérdida de interés por las cosas, dolencias físicas, problemas sexuales o cambios en la alimentación son algunas de estas señales.

Una forma de saber cuándo esas señales son suficientes para acudir al psicólogo es haciéndonos estas preguntas: ¿lo que me sucede afecta a mis relaciones personales con amigos, conocidos o familiares? ¿limita mi vida de alguna forma? ¿ha cambiado mi forma de ser? ¿ya no disfruto con las cosas de la vida cotidiana? ¿estoy angustiado, preocupado, triste o irascible la mayor parte del día? ¿he intentado abordar el problema pero no lo soluciono? ¿no se cómo resolver un problema? Si la respuesta a alguna de estas preguntas es sí, es el momento de consultar a un profesional.