Sexualidad

Existen tres tipos de problemas relacionados con la sexualidad:

Uno de ellos son las disfunciones sexuales que consisten en alteraciones en algunos de los ciclos de la respuesta sexual.

En el caso de los hombres las más frecuentes son: la eyaculación precoz, es decir, una eyaculación temprana frente a una estimulación sexual mínima y el trastorno en la erección, que se caracteriza por la incapacidad para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual.

En el caso de las mujeres las más frecuentes son: el deseo sexual hipoactivo, es decir, una ausencia o déficit de fantasías o deseo sexual; la dispauremia que consiste en dolor genital durante el coito y el vaginismo, caracterizado por una contracción involuntaria de los músculos de la vagina que impide la penetración.

Otro de los problemas que pueden surgir en la sexualidad son los llamados trastornos de la identidad sexual que consiste en una identificación con el otro sexo y un malestar con el propio sexo que genera acusado malestar. Se expresa con el rechazo a la apariencia física, la ropa o el rol del propio sexo biológico acompañado de un deseo por adoptar el papel social o adquirir el aspecto físico del otro sexo.

Y el último serían las llamadas parafilias, es decir, desviaciones sexuales como puede ser el exhibicionismo, fetichismo, pedofilia, masoquismo, voyerismo, etc.